Hacía tiempo que quería hablar sobre la crianza respetuosa. Son muchos los padres que llegan indignados a consulta porque “los niños ya no se portan como antes”. ¿Acaso la sociedad tiene los mismos valores? Por suerte, en igualdad y en muchos otros aspectos, no. Entonces, ¿qué nos sorprende? Los niños simplemente están siguiendo los ejemplos que ven a su alrededor. Por eso, el “porque yo lo digo y punto” y otros métodos controladores, ya no funcionan con los niños de hoy.
El rol de los padres durante los primeros años de la infancia y adolescencia, deja una huella crucial en el desarrollo del cerebro infantil. Merece la pena invertir dedicación y tiempo en conocer y practicar una crianza feliz y consciente, por el simple hecho de que la crianza es la construcción del edificio de mayor envergadura que se pueda construir, el ser humano.
La crianza respetuosa y la disciplina positiva: ¿significa que no hay límites?
Disciplina positiva significa que los límites se instauran de forma amable y firme al mismo tiempo. Sí, has leído bien, al mismo tiempo. Los estilos parentales educativos de generaciones anteriores han generado miedo a los límites, porque, como no han sabido trasladarlos sin violencia, en muchos casos se han evitado. Sin embargo, los límites son indispensables para el cerebro, la neurociencia lo confirma: el cerebro no puede aprender desde el caos.
¿Cómo aplicar la teoría a la práctica?
Esta es la parte más difícil. Internet está lleno de tips teóricos sobre qué hacer y qué no hacer, sin embargo, de poco funcionan si antes no trabajas el patrón aprendido que te despierta, el modo automático de respuesta sin autocontrol (eso que tanto exigimos a los pequeños). Para conseguirlo es necesario dedicar un tiempo a revisar las herramientas que disponemos. Solo así podremos renovarlas y hacer que fluyan esas que sabemos que funcionan y que forman parte de una crianza consciente y respetuosa.
En las sesiones de crianza respetuosa revisaremos y aprenderás a afrontar el día a día con tus hijas e hijos desde el respeto, la firmeza y el cariño. El objetivo de estas sesiones es poder entender y ver su esencia, comprender sus necesidades y responder a ellas sin entrar en luchas de poder, amenazas, premios o castigos. Al fin y al cabo, no tengo duda de que deseas que crezcan con las mejores habilidades para la vida.
Por último, pero no por ello menos importante, no me olvido de las personas que intentarán boicotear tus intentos de mejora con “es imposible criar sin gritos”, “muy bonito, pero a mí no me sale”, “¿sabes qué te digo? que yo tan mal no he salido”. Te diré: ¿no crees que bastante dice de sus habilidades para la vida, no poder ver el beneficio de un estilo educativo que todas las nuevas teorías avalan desde la neurociencia? Vivimos en una sociedad con sed de perfección porque se nos ha penalizado siempre el error. Permíteme que sea tan directa, pero mamá, papá, el error no existe. El error es aprendizaje y solo por ello ya no es un error. ¡Así que nadie te haga dudar de tu capacidad por mejorar! A ser humano se aprende y aquí esta carrera se llama vida.
Aprende más sobre la crianza respetuosa
Si tienes ganas de empoderarte, de educar desde la confianza y de romper con los patrones de obediencia desde el miedo y desafío, puedes pedir reservar tu sesión de crianza respetuosa aquí. No tengo dudas de que juntos encontraremos la forma de mejorar el estilo educativo y por ende, la comunicación y convivencia en casa.
